¿Cuándo un paciente está de alta?
Existen distintos tipos de alta considerando distintos factores como el comportamiento del paciente, posibilidad de término del tratamiento, complicaciones, etc.
Alta terapéutica: se producirá en el momento en el que se hayan alcanzado total o parcialmente las etapas del plan de tratamiento establecido.
Alta derivada: cuando el paciente es derivado a otro dispositivo antes de finalizar el tratamiento, por causas familiares, sanitarias o judiciales, ajenas al paciente y al equipo. Cuando finalice esta circunstancia, el paciente podrá continuar su tratamiento en el mismo recurso o en otro si se cree conveniente.
Alta voluntaria: el paciente solicita el alta sin finalizar el proceso terapéutico. Consiste en el reconocimiento de su derecho a no aceptar el tratamiento prescrito, proponiéndole, en ese caso, la firma del alta voluntaria, salvo cuando exista riesgo para la salud pública a causa de razones sanitarias o cuando exista riesgo inmediato grave para la integridad física o psíquica del enfermo.
Alta disciplinaria: cuando el paciente, por inasistencia al tratamiento o no adherencia a él, genera que sea imposible llevar a cabo el tratamiento rehabilitador necesario.
En la clínica integral, daremos idealmente a un paciente de alta cuando se ha cumplido su plan de tratamiento y se han hecho los controles necesarios que nos aseguren que la rehabilitación que hemos hecho, otorga salud, estética, bienestar y confort a nuestro paciente.
Luego, se indica cada cuánto tiempo serán sus controles periódicos y la importancia de ellos, señalando además que frente a cualquier malestar o falla de alguno de los tratamientos recibidos debe acudir inmediatamente a la consulta.
Bibliografía:
MINISTERIO DE SALUD. Guía Clínica Salud Oral Integral para Adultos de 60 años. Anexo 1
Santiago: Minsal, 2007.
jueves, 13 de octubre de 2011
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